domingo, febrero 14, 2016

Fiebre Valentina


Voy a comenzar con esto:
Vivimos en una sociedad ridícula, donde se nos inculca cánones de belleza estereotipados, absurdas reglas de comportamiento, y falsos estándares emocionales.

Nos inflan el pecho desde pequeños con festejos como este y otros tantos que si de verdad se les sacan las entrañas dejan de tener sentido completamente.
"El amor no se pide, se atrae" decía Fraun Eva.
Ya ni de complementar, lo cual me parece absurdo. Creo que debe ir más allá que el llenar espacios vacíos. También se es necesario compartir las mismas concavidades y convexos. 
Jamás habrá alguien que nos complemente, porque solos estamos completos. No necesitamos que nos llenen, necesitamos que nos respeten, en nuestras soledades y éxitos, y que cada quién sea responsable de su propio futuro

Las personas inteligentes siempre van a estar solas.
Somos seres complicados y más complejos
que el resto de la gente.
Pensamos mil veces las cosas,
las analizamos, las destruimos,
les sacamos las vísceras que le dan sentido
para la mayoría de la gente
y nos quedamos con su verdadera esencia:
nada es verdadero en este mundo.
Nosotros los locos, los raros, los hiperbóreos,
a los que nos miran diferente porque desde un inicio no encajamos;
nosotros los que tenemos la cabeza llena de ficciones paralelas,
los que nos tardamos en quedarnos dormidos,
los que somos demasiado "creativos" para ser llamados "creativos,
y los que somos demasiado "egoístas" para ser llamados "egoístas".
Nosotros los hiperboreos,
los que buscamos la gloria y no el éxito,
que no sabemos ser normales, ni pensar o sentir de la manera
en que los demás lo hacen.
Somos los rechazados de la sociedad,
porque nos consideramos superiores a su raza
porque de alguna manera desde niños, siempre supimos 
que veníamos de algún otro lado.
Sentimos placer por destruir y crear sobre lo destruido,
nos deleita la soledad incomprensible para los demás,
y nos consuela la idea, de que nunca hallaremos alguien
que sepa llenarnos y compartir nuestra nostalgia.
Nosotros los eternos,
que conocernos es una brasa que marca almas,
que permanecer a nuestro lado son tormentas y navajas,
que platicar un rato de las cosas que nos importan es caminar sobre minas
e intentar amarnos termina en una granada detonando entre las costillas.
Pensamos que nunca nadie será tan bueno como nosotros,
y estamos en lo correcto...
Nosotros los inconsolables,
los insatisfechos,
los dementes exigentes desvergonzados aventureros,
nuestro destino es encontrarnos a nosotros mismos,
a través de las personas que dejamos pasar a nuestra jungla.
Gente común: no se junten con nosotros;
somos agujeros negros espaciales, enanas blancas,
somos universos cuya entropía está llegando al punto máximo.
Después de nosotros no habrá más que recuerdos,
creaciones, y remembranzas es sus humanos corazones.